Contratar un seguro de impago de hipoteca es una de las decisiones más inteligentes que puedes tomar cuando firmas un préstamo hipotecario. Este tipo de póliza, también conocido como seguro de protección de pagos, te garantiza que tus cuotas mensuales seguirán cubiertas aunque atravieses una situación económica complicada, como un despido laboral o una incapacidad temporal. El coste del seguro de impago varía según la entidad y las coberturas elegidas, pero supone una inversión relativamente pequeña comparada con la tranquilidad que ofrece. Si te preocupa qué pasaría con tu seguro de cuota hipotecaria si dejaras de cobrar tu nómina, este artículo te explica en detalle qué cubre, cuánto cuesta y si realmente merece la pena contratarlo.
Qué es exactamente el seguro de impago de hipoteca
El seguro de impago de hipoteca es una póliza diseñada para cubrir el pago de las cuotas de tu préstamo hipotecario cuando no puedes afrontarlas por causas ajenas a tu voluntad. A diferencia del seguro de vida hipotecario, que cubre el capital pendiente en caso de fallecimiento, el seguro de protección de pagos se activa ante situaciones temporales como:
- Desempleo involuntario: si te despiden de tu puesto de trabajo y pierdes tu fuente principal de ingresos.
- Incapacidad temporal: si sufres una enfermedad o accidente que te impide trabajar durante un periodo determinado.
- Hospitalización prolongada: algunas pólizas cubren también ingresos hospitalarios de larga duración.
- Incapacidad permanente: en las versiones más completas, se cubre también la invalidez permanente.
Es importante entender que este seguro no cancela tu hipoteca. Lo que hace es asumir el pago de un número determinado de cuotas (habitualmente entre 6 y 12 mensualidades) mientras dura la situación de vulnerabilidad. Una vez superado el periodo de cobertura o la situación que lo activó, el titular retoma el pago normal de sus cuotas.
Coberturas habituales y qué debes revisar antes de firmar
No todos los seguros de cuota hipotecaria ofrecen las mismas prestaciones. Antes de contratar, es fundamental que compares las coberturas reales de cada póliza. A continuación te detallamos los aspectos clave que debes revisar:
| Cobertura | Póliza básica | Póliza completa |
|---|---|---|
| Desempleo involuntario | Sí (6 cuotas máx.) | Sí (12 cuotas máx.) |
| Incapacidad temporal | Sí (6 cuotas máx.) | Sí (12 cuotas máx.) |
| Hospitalización | No | Sí |
| Incapacidad permanente | No | Sí (capital pendiente) |
| Fallecimiento accidental | No | Sí |
| Periodo de carencia | 3-6 meses | 1-3 meses |
| Periodo de franquicia | 30-90 días | 15-30 días |
Presta especial atención a dos conceptos que a menudo pasan desapercibidos:
- Periodo de carencia: es el tiempo que debe transcurrir desde la contratación del seguro de impago de hipoteca hasta que puedes hacer uso de él. Si te despiden durante los primeros meses, es posible que no tengas derecho a la prestación.
- Periodo de franquicia: es el tiempo que debe pasar desde que ocurre el siniestro (por ejemplo, el despido) hasta que el seguro empieza a pagar. Durante esos días, las cuotas corren de tu cuenta.
- Límite de cuotas cubiertas: la mayoría de pólizas establecen un máximo de entre 6 y 12 mensualidades por siniestro, y un tope de 2 o 3 siniestros durante la vida del seguro.
- Importe máximo por cuota: algunas aseguradoras fijan un límite mensual (por ejemplo, 1.500 € por cuota). Si tu hipoteca supera esa cantidad, la diferencia la asumes tú.
Coste del seguro de impago: cuánto vas a pagar
El coste del seguro de impago depende de varios factores, principalmente del importe de la cuota hipotecaria, la edad del asegurado, las coberturas contratadas y la entidad aseguradora. Como referencia orientativa, estos son los rangos habituales en el mercado español:
- Prima mensual: entre 15 € y 50 € al mes para hipotecas con cuotas de 400 € a 900 €.
- Prima anual: entre 180 € y 600 € anuales, dependiendo de las coberturas.
- Porcentaje sobre la cuota: como regla general, el seguro de protección de pagos suele representar entre el 3 % y el 7 % de la cuota mensual de la hipoteca.
Veamos un ejemplo práctico para una hipoteca tipo:
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Cuota mensual de la hipoteca | 650 € |
| Coste mensual del seguro (básico) | 22 € |
| Coste mensual del seguro (completo) | 38 € |
| Coste anual estimado (básico) | 264 € |
| Coste anual estimado (completo) | 456 € |
| Cuotas cubiertas en caso de desempleo | Hasta 12 meses (7.800 €) |
Merece la pena considerar que muchos bancos ofrecen bonificaciones en el diferencial de la hipoteca si contratas el seguro de cuota hipotecaria con ellos. En algunos casos, la reducción del tipo de interés (entre 0,10 y 0,20 puntos porcentuales) compensa parcial o totalmente el coste de la prima. Calcula siempre el coste neto real teniendo en cuenta esta bonificación.
Cuándo merece la pena contratarlo y cuándo no
El seguro de impago de hipoteca no es imprescindible para todos los perfiles, pero resulta especialmente recomendable en determinadas situaciones:
Te conviene contratarlo si:
- Eres trabajador por cuenta ajena con contrato indefinido en un sector con cierta rotación laboral.
- Tu cuota hipotecaria representa más del 30 % de tus ingresos netos mensuales.
- No tienes un colchón de ahorro suficiente para cubrir al menos 6 meses de cuotas.
- Eres el único titular con ingresos en la unidad familiar.
- El banco te ofrece una bonificación en el diferencial que compensa el coste del seguro de impago.
Puede no ser necesario si:
- Eres funcionario o trabajador con una estabilidad laboral muy alta.
- Dispones de un fondo de emergencia equivalente a 12 meses o más de cuotas.
- La cuota representa un porcentaje bajo de tus ingresos (inferior al 20 %).
- Eres autónomo, ya que muchas pólizas excluyen expresamente a los trabajadores por cuenta propia del desempleo involuntario.
Un aspecto a menudo ignorado: si eres autónomo, revisa con lupa las condiciones. Muchos seguros de protección de pagos solo cubren el desempleo de trabajadores asalariados. Para autónomos, la cobertura suele limitarse a incapacidad temporal o cese de actividad reconocido oficialmente.
Alternativas al seguro de impago hipotecario
Si tras valorar el coste del seguro de impago decides que no encaja con tu situación, existen otras opciones para proteger el pago de tu hipoteca:
- Fondo de emergencia: ahorrar entre 6 y 12 meses de cuotas en una cuenta de alta disponibilidad es la alternativa más flexible y sin coste de primas.
- Seguro de vida con cobertura de incapacidad: si tu principal preocupación es una enfermedad grave, un seguro de vida con incapacidad permanente puede ser más adecuado.
- Periodo de carencia negociado con el banco: algunas entidades permiten pactar meses de carencia dentro de la propia hipoteca, durante los cuales solo pagas intereses.
- Seguro de desempleo privado: pólizas independientes de la hipoteca que te pagan una renta mensual si pierdes tu empleo, con mayor flexibilidad de uso.
En cualquier caso, lo ideal es combinar un buen seguro de cuota hipotecaria con un colchón de ahorro. Ninguna de estas opciones es excluyente, y la protección combinada siempre será más robusta que depender de una sola vía.
Preguntas frecuentes
¿El seguro de impago de hipoteca es obligatorio?
No, el seguro de impago de hipoteca no es obligatorio por ley. El único seguro que los bancos pueden exigirte legalmente es el seguro de daños del inmueble (seguro de hogar básico). Sin embargo, muchas entidades lo incluyen como producto vinculado para bonificar el tipo de interés. Desde la Ley Hipotecaria de 2019, el banco no puede obligarte a contratarlo con una aseguradora concreta; puedes presentar una póliza alternativa con coberturas equivalentes.
¿Qué pasa si me despiden durante el periodo de carencia?
Si el despido se produce durante el periodo de carencia (habitualmente entre 1 y 6 meses desde la contratación), el seguro de protección de pagos no se activará y deberás asumir las cuotas con tus propios recursos. Por ello, es recomendable contratar este seguro cuanto antes, preferiblemente en el mismo momento de la firma de la hipoteca, para minimizar el riesgo de quedar desprotegido.
¿Puedo cambiar de seguro de impago durante la vida de la hipoteca?
Sí, puedes cambiar de aseguradora o modificar las coberturas de tu seguro de cuota hipotecaria en cualquier momento, respetando los plazos de preaviso establecidos en la póliza (generalmente 1 o 2 meses antes del vencimiento anual). Ten en cuenta que si cambias a otra compañía, se aplicará un nuevo periodo de carencia, por lo que conviene planificar la transición con antelación.
¿El coste del seguro de impago es deducible en la declaración de la renta?
Actualmente, las primas del seguro de impago de hipoteca no son deducibles de forma directa en la declaración de la renta. No obstante, si tu hipoteca fue firmada antes del 1 de enero de 2013 y tienes derecho a la deducción por inversión en vivienda habitual, las primas de los seguros vinculados a la hipoteca (incluido el de protección de pagos) pueden incluirse dentro de la base de deducción, con el límite conjunto de 9.040 € anuales.
¿Cuántas veces puedo activar el seguro durante la vida de la hipoteca?
La mayoría de pólizas de seguro de protección de pagos permiten entre 2 y 3 activaciones (siniestros) durante toda la vigencia del contrato. Cada activación cubre un máximo de 6 a 12 cuotas, según la póliza contratada. Es fundamental revisar este límite antes de firmar, ya que algunas aseguradoras establecen también un periodo mínimo entre siniestros (por ejemplo, 6 meses trabajando antes de poder volver a activar la cobertura por un nuevo despido).
Conclusión
El seguro de impago de hipoteca es una herramienta de protección financiera que, por un coste relativamente moderado, puede evitarte situaciones de impago y sus graves consecuencias (ficheros de morosos, recargos, e incluso la ejecución hipotecaria). Antes de contratarlo, compara ofertas de distintas aseguradoras, revisa detenidamente los periodos de carencia y franquicia, y calcula si la bonificación en el diferencial que te ofrece tu banco compensa la prima anual. Si tu estabilidad laboral no es absoluta y tu colchón de ahorro es limitado, un buen seguro de protección de pagos puede ser la diferencia entre un susto temporal y un problema financiero grave.


